Las cocinas abiertas al salón están de moda. Es una de las reformas más solicitadas por los clientes que deciden hacer un cambio en su hogar, tanto si se trata de reformar la vivienda habitual como en los casos de obra nueva.
¿Pero por qué nos gustan tanto?
Hay algo atávico en el concepto de integrar la cocina al salón de una casa.
Esa idea de reunirnos con la familia y amigos al calor del fuego, parece un comportamiento heredado de nuestros antepasados.
Todos sabemos que la mejor parte de las fiestas y reuniones tienen lugar en la cocina de una casa, allí suelen acabar muchos invitados conversando con más intimidad que en el salón o la terraza.
También han tenido influencia las películas y series que vienen de Estados Unidos, donde lo habitual es tener una cocina abierta. De hecho, también se les llama cocinas americanas.
La razón principal, no siempre evidente, por la cual las personas se deciden a tener cocinas abiertas al salón, es esa necesidad de interacción social, de sentirnos acompañados y de poder preparar los alimentos sin estar en un habitáculo aislado.
Así, mientras troceas el pollo, tu pareja te da conversación y te hace de pinche. O los invitados a tu fiesta se ofrecen a colocar el queso en platos y cortar la cebolla. Llevan las copas a la mesa, y no te pierdes ninguna conversación interesante mientras haces de anfitrión.
El acto de cocinar pasa de ser algo necesario, para convertirse en una actividad colectiva que propicia la colaboración y el acercamiento con familia y amigos.
Otra de las ventajas que mencionan los clientes que se han decidido a integrar cocina con salón, es la sensación de amplitud que da, especialmente si la casa no es muy grande. Haciendo esta reforma se gana espacio: visualmente parece que contamos con más metros cuadrados.
Las empresas inmobiliarias afirman que las casas con cocina abierta al salón están muy demandadas, así que si vas a reformar para alquilar, considera esta posibilidad. Otro beneficio que mencionan muchos clientes, es que con una cocina abierta al salón tienen una casa actualizada y moderna.
Como ves, tener una cocina abierta al salón supone muchos beneficios, pero también tiene algunos inconvenientes o desventajas. No es un tipo de reforma que le encaje a todo el mundo.
Desventajas de tener cocinas abiertas al salón.
A una minoría de clientes, tener una cocina tipo office, no acaba de encajarles. Ciertamente, no es un tipo de reforma que sea útil para todo el mundo. Es importante que valores todos los posibles inconvenientes antes de decidirte a llevar a cabo este tipo de reforma en tu hogar.
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Tener una cocina abierta al salón te obliga a mantenerla limpia y en orden.
Salvo que no te importe que el impacto visual de platos y ollas sucios, o de cosas sin colocar, arrastre al resto de la zona social, tendrás que tenerla ordenada.
Si eres del tipo de persona que prefiere fregar las ollas, colocar los platos en el lavavajillas y poner orden horas después de comer, tendrás que convivir con ese desorden visual. Y el resto de la familia, también. Aunque parezca una tontería, esto puede suponer una fuente de conflicto con tu pareja o con tus hijos.
Este inconveniente puede convertirse en una ventaja: la nueva distribución puede que te motive a mantener el orden y limpieza de la casa. Sea como sea, es un aspecto clave a tomar en cuenta si decides que quieres tener una cocina integrada en el salón de tu casa.
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Tener una cocina integrada permite que los olores lleguen al resto de la estancia, si no tienes una campana potente.
Las campanas de extracción que existen actualmente en el mercado eliminan esta objeción. Si cuentas con una campana potente, es un asunto que no debería preocuparte demasiado.
Hay extractores de muy buena calidad que eliminan cualquier olor. Tener ventilación natural no garantiza que los olores se vayan: puede suceder inclusive lo contrario: que gracias a la ventilación cruzada los olores penetren en toda las estancias del hogar.
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La zona social del hogar tendrá más ruido en las horas en las que cocinas.
Es probable que si tienes el aparato de la tv encendido o estás escuchando música, también oigas el sonido del agua del grifo o el chisporroteo de los huevos en la sartén.
Habrá momentos en el día en el que el salón de tu casa no será un sitio especialmente tranquilo.
No todo el mundo está cómodo con la idea de compartir el área de la cocina con el resto de la casa. Inclusive hay personas que prefieren aislarse para cocinar y preservar ese momento del día para ellas mismas.
En el caso de contar con casas amplias algunos clientes prefieren una distribución tradicional y dejar las cocinas grandes, con mesa para comer, pero apartadas del resto de las estancias del hogar.
¿Existe alguna solución intermedia?
Una posibilidad diferente es poner una cocina semi-abierta. Esta solución te permite contar con la mayoría de las ventajas de un espacio abierto y reducir sus inconvenientes.
Algunas ideas…
- Colocar una isla que funcione como elemento separador entre la cocina y el resto del salón.
- Poner un muro a media altura entre ambos espacios.
- Instalar puertas correderas que permitan que entre la luz.
- Hacer cerramientos de cristal.
- Colocar paneles que escondan la cocina, a modo de armario.
Todas estas ideas garantizan una unificación visual entre el salón-comedor y la cocina, logrando que tengas un ambiente diáfano y bonito en tu hogar.
Para lograr que este ambiente no pase de moda y el proyecto de reforma sea una inversión que perdure, te aconsejamos que busques cierta atemporalidad en el momento de escoger el mobiliario de tu cocina: por ejemplo utilizar colores claros y no poner tiradores en los armarios.
Siempre que vayas a llevar a cabo cualquier tipo de reforma en tu casa, asesórate bien con expertos que te confirmen si tus ideas pueden llevarse a cabo de forma realista. Si quieres abrir tu cocina al salón, ponte en contacto con nosotros y estaremos encantados de valorar tu proyecto.


