5 FORMAS DE AHORRAR EN LA FACTURA DE LUZ Y GAS CON UNA REFORMA

Hacer una reforma integral o parcial de tu vivienda es una buena oportunidad para colocar elementos y hacer mejoras que te permitan ahorrar en la factura de luz y gas. Por eso es importante que planifiques y te informes bien acerca de las posibilidades que hay en el mercado para lograr una eficiencia energética en tu casa.

En este post te explicaremos 5 formas de ahorrar en tu factura de luz y gas. Pero primero hagamos un repaso breve al concepto de eficiencia energética.

¿QUÉ ES LA EFICIENCIA ENERGÉTICA?

 

 

Este concepto se refiere al uso racional y adecuado de la energía. Es decir, cuando un producto, servicio o persona consume una cantidad inferior a la media de energía para realizar una actividad.

A nivel individual lo más importante que lograrás es reducir tus gastos en el consumo de energía. Un consumo responsable y racional de recursos ayuda a proteger el medioambiente, así que lograr eficiencia energética tiene un impacto positivo que va más allá del ahorro en tus facturas de luz y gas. Por un lado ahorras, y por otro contribuyes a reducir la emisión de CO2 a la atmósfera.

Según la Fundación Naturgy, el ahorro en las facturas de energía podría ser hasta de un 28% si equipas tu vivienda con los elementos necesarios y cambias un poco tus hábitos de consumo de luz y gas. A continuación te planteamos 5 formas de lograr una vivienda energéticamente eficiente:

 

1) INSTALA UN SISTEMA DE CALEFACCIÓN EFICIENTE.

Alrededor del 40% del gasto en energía que se hace en una casa proviene de los sistemas de calefacción. Por eso es tan importante que si has decidido reformar tu vivienda consideres instalar un sistema que te permita hacer un consumo racional de energía en tu hogar. Las mejores opciones son:

  • Las calderas de gas.

    Necesitan poco combustible y en consecuencia gastan poca energía. Proporcionan calor y te abastecen de agua caliente de una forma bastante rápida.

 

  • Las bombas de calor.

    También son muy útiles porque además de generar calor en invierno producen frío en verano.

 

  • Calefacción mediante biomasa

Es el tipo de sistema más comprometido con el medioambiente.

Los precios de instalación de estos sistemas varían en función del tamaño de la casa y del tipo de instalación, siendo la más cara la calefacción mediante biomasa y la más económica la bomba de calor. Piensa siempre en que esto es una inversión a largo plazo, cuyo objetivo es que tengas un ahorro progresivo en tus facturas de energía.

 

2) PON VENTANAS DE PVC O DE ALUMNIO Y OPTA POR EL DOBLE ACRISTALAMIENTO.

El calor se pierde principalmente por ventanas y puertas. Si te has decidido a renovar tu casa, considera cambiar el sistema de aislamiento de tus ventanas como una prioridad para lograr una buena eficiencia térmica en casa, además de aislar del ruido tu hogar.

Entre un 36% y un 85% del  calor de una casa se pierde por los perfiles y el cristal de las ventanas. Da igual si tienes un sistema de calefacción bueno y eficiente en tu vivienda, si el calor se pierde seguirás gastando dinero sin tener una temperatura agradable en casa.

El objetivo es que busques materiales que aíslen al máximo la temperatura.

El PVC es un material no conductor del calor, con lo cual resulta muy conveniente para cerrar puertas y ventanas.

Otra alternativa es el aluminio. Al contrario que el PVC el aluminio es un metal conductor, por lo que deja escapar fácilmente el calor. Para evitar esto se utiliza la tecnología de «Rotura de Puente Térmico» (RPT).

¿Qué es la Rotura de puente térmico?

Es un sistema que se coloca entre los cristales de ventanas de aluminio para «romper» la transmisión de temperatura del metal hacia el interior de la vivienda. Se coloca un material que sea un mal conductor de temperatura. El sistema de «rotura» más utilizado para los cerramientos de aluminio en la poliamida reforzada con fibra de vidrio.

Las ventajas que tiene este sistema son tanto el ahorro de energía como el de evitar la condensación y aparición de rocío. La condensación dentro de una vivienda puede ocasionar la aparición de humedades y moho en paredes. Así que usando este sistema también garantizas tener una casa segura y saludable.

 

3) USA ELECTRODOMÉSTICOS ECO.

Casi el 30% del gasto de energía en una vivienda se genera por el uso de electrodomésticos e iluminación. La solución es sencilla: si es el momento de reformar o de renovar estos aparatos, escoge aquellos que garanticen eficiencia energética y que tengan entre sus opciones la función ECO. Este tipo de electrodomésticos están marcados con la letra A. Busca siempre esta letra, acompañada con el mayor número de símbolo +.

 

4) HAZ UN USO RACIONAL DE AGUA CALIENTE CON REDUCTORES DEL CAUDAL DE AGUA.

Es una estrategia a la que no se le presta suficiente atención. Pero todos los detalles suman si quieres lograr reducir el consumo de energía en casa y tu factura de gas o luz.

Si tienes una caldera de gas puedes adaptarle un aparato que controle el caudal de agua, para que cuando uses el agua caliente controles la cantidad. También es interesante colocar un regulador de temperatura, para que disfrutes de una temperatura constante durante todo el tiempo que la uses.

 

5) CAMBIA TUS HÁBITOS DE CONSUMO.

Algunos cambios de hábitos pueden tener un impacto positivo en tu ahorro de energía. Todo es cuestión de que los internalices como necesarios y los repitas cada día hasta que se conviertan en un hábito doméstico. Considera los siguientes:

  • Renueva completamente la iluminación eléctrica de tu casa con bombillas LED.

 

  • Apaga las luces en las estancias de tu hogar donde no estés. Recuerda no dejar las luces encendidas cuando salgas de casa. Aun cambiando a bombillas LED, si no haces un uso racional de la iluminación de tu casa acabarás pagando más en tu factura de electricidad.

 

  • Aprovecha el calor residual de hornillas y horno. Muchos alimentos acaban de cocinarse simplemente con el calor que queda una vez que apagas tu placa u horno. El horno consume mucha energía: aprovecha para cocinar más de un plato cuando lo uses. Lo mismo aplica a la plancha; deja las prendas que necesiten menos planchado para el final y aprovecha también el calor residual.

 

  • Tapa ollas y sartenes mientras cocinas; gran parte del calor se pierde si están destapadas; tardan más en alcanzar un temperatura alta y en consecuencia consumen más energía.

 

  • Utiliza un termostato que te permita mantener un nivel de temperatura constante en casa durante todo el año.

 

  • No abuses del calor ni del frío. Puedes abrigarte un poco más en invierno para no tener que poner la temperatura tan alta. Tu bolsillo y salud lo agradecerán.

 

  • No mantengas enchufados los electrodomésticos cuando no los estés utilizando. El modo «stand by» consume energía. Una buena práctica es usar una regleta para conectar tus aparatos, así puedes apagarlos todos al mismo tiempo.

 

El momento de reformar tu casa es ideal para plantearte todas estas tácticas de ahorro en tu factura de luz y gas. No es menos importante adoptar hábitos de consumo racional en el hogar. Todo suma.

 

Si estás pensando en reformar tu casa, ponte en contacto con nosotros.

 

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