¿Te gustaría renovar tu piso sin tener que hacer una gran reforma?
Esto de las reformas tiene mucho que ver con nuestros cambios vitales.
Cuando acaba un ciclo personal, nos gusta cambiar. Lo necesitamos. Queremos que ese cambio en nuestras vidas se refleje en el entorno inmediato.
¿Quién no quiere cambiar el aspecto de su casa cuando, por ejemplo, ha tenido una ruptura de pareja y necesita que su casa sea un reflejo de todo lo bueno que está por venir? ¿o para quitarse el enfado y el mal rollo?
Quizá tus hijos se han independizado (¡por fin, jeje!) y quieres renovar espacios y darles un nuevo sentido.
Puede que simplemente hayas cambiado y ahora te moleste mucho el gotelé o esa pared de color estridente que hace años era tendencia y hoy ya no te gusta.
Tu ex adoraba el papel pintado en las habitaciones y, ahora que ya no está, no ves el momento de arrancarlo y perderlo de vista para siempre. O quitar ese cuadro bodegón lúgubre que nunca te gustó.
Razones hay muchas, posibilidades también. En este post te vamos a contar algunos trucos para que habites un nuevo lugar mental y físico sin cambiar de domicilio y sin gastarte un riñón.
1) Colocar una galería de cuadros en una pared.
Quien dice cuadros, dice fotografías o ilustraciones. Lo que te guste.
Mi amiga Mari tuvo una idea buenísima. Su ex marido tenía en casa un rincón reservado para meditar. Había un cuadro del elefante ese de muchas trompas y un banco forrado con una tela roja.
Todo monísimo.
Cuando se fue de casa, Mari, aparte de prenderle fuego al banquito y llevar el cuadro a un contenedor, utilizó ese espacio para poner una galeria de fotos de Madrid. Fotografía urbana. Le ha quedado un espacio chic.
En función de tus gustos y presupuesto, puedes optar por muchas opciones diferentes. Desde buscar láminas en una tienda vintage hasta visitar una galería de arte y comprar algunos cuadros.
2) Pintar las paredes.
Mira que cosa tan simple y que gran cambio y energía se genera cuando pintas una casa.
Si buscas amplitud y luminosidad, siempre debes optar por colores claros. Hay una gama variada que se ajusta a cualquier gusto y presupuesto. (En este artículo de nuestro blog te damos ideas para ganar amplitud de espacios, por cierto).
En el caso de que tengas un salón amplio y con suficiente luz, pues optar por pintar una de las paredes de un color llamativo. Puedes elegir un color «atrevido» entre tanto blanco.
Una pared así aporta un aire muy renovado, como si vivieses de verdad en un lugar distinto.
Elige un color alineado con las sensaciones que necesitas: cálido y llamativo para darle energía, o más frío si lo que buscas es descanso visual y mental.
3) Cambiar cortinas por estores.
Esto va en gustos, por supuesto. Pero es un cambio que tiene mucho impacto en el aspecto de tu casa.
Muchas veces las cortinas impiden el paso necesario de luz a la vivienda. Cambiarlas por estores da un aspecto moderno al salón y dormitorios.
Utiliza estores ligeros. Los mejor es usar un material que mezcle el poliéster con lino o algodón, para garantizar durabilidad y que no tenga un aspecto arrugado. Salvo que la arruga te parezca bella, entonces tu material sin duda será el lino.
Otra opción interesante son los paneles japoneses. Éstos dan mayor privacidad y no dejan una entrada de luz tan amplia como un estore.
Siempre debes buscar cosas con las que te sientas cómodo y que funcionen para ti. .
4) Renovar el salpicadero de la cocina.
Este cambio tiene un impacto visual enorme a la hora de renovar un piso sin hacer una gran reforma. Es algo muy llamativo que da carácter y estilo a la cocina.
Por si no sabes qué es un salpicadero, es lo que se instala entre la encimera y el mueble superior de la cocina. Con ese pequeño cambio renuevas visualmente todo el espacio.
El salpicadero puede ser de diferentes materiales, principalmente cuarzo, cristal y cerámica. Nunca olvides que es un elemento funcional, porque sirve principalmente para mantener la limpieza de la cocina.
Todos esos materiales facilitan la limpieza, con solo pasar un paño húmedo. Y dentro de ellos hay varias posibilidades, como por ejemplo el vidrio estampado, que da un toque muy personal en función del diseño que elijas.
En cualquier caso, se trata de un cambio sencillo con mucha visibilidad.
5) Poner molduras en paredes y techos.
En búsqueda de ese estilo perdido.
Si hay algo que da elegancia a una casa son las molduras.
Puede que sea algo que no te haya pasado por la cabeza, pero quizá este es el momento para convertir techos y puertas en elementos decorativos en sí mismos.
Pueden ser lisas, con formas decorativas, pequeñas o grandes.
Por ejemplo, en techos altos es conveniente que sean de gran tamaño para que no pasen desapercibidas.
En función de donde las coloques, puedes usar escayola o madera. Existen muchas opciones en base a las características de tu casa y de tus gustos.
¿Estás listo para darle un nuevo aire a tu hogar?
En Alborada Proyectos te acompañamos en estos procesos de cambio y te damos las mejores recomendaciones para renovar un piso sin hacer una gran reforma.
Ponte en contacto con nosotros aquí o por wassap y te haremos una visita sin compromiso.
Pasa un feliz día.
Alborada Proyectos Plus.


