Ya has decidido cambiar el suelo de tu vivienda. Ahora te preguntas qué suelo poner en casa.
Mirar un catálogo de suelos es una aventura tan frustrante como cuando ves la carta de un restaurante y te encuentras con decenas de posibilidades. No sabes qué elegir.
Está confirmado que encontrarse con un listado de muchas posibilidades provoca una huida o la incapacidad de escoger.
Cuando se trata de decidir qué suelo poner en casa, como no te queda más remedio, puede que acabes eligiendo al tuntún con tal de quitarte de encima el marrón del catálogo de múltiples posibilidades.
Así que nuestra recomendación, como con casi todo en la vida, es que sigas una estrategia y un plan, para que tu elección sea lo que de verdad encaje en tu presupuesto, preferencias y estilo de vida.
Empecemos pues.
¿Cuáles deberían ser los criterios para elegir el suelo de tu casa?
En otros blogs te hablarán de durabilidad y economía.
En Alborada Plus Proyectos te recomendamos que tu criterio principal sea el estético. Sí, el estético. Con esto nos referimos a que elijas un suelo que de verdad te guste.
Dentro de aquello que estéticamente encaje en tus preferencias, ya podrás elegir posibilidades adaptadas a lo que necesites.
Para no volverte loco, te indicamos los 3 grandes grupos de suelos disponibles en el mercado, para que hagas una primera elección:
1) Suelos cerámicos, porcelánicos o de mármol
Los suelos cerámicos se instalan y se reemplazan fácilmente. Tanto el montaje como el desmontaje es muy fácil porque se hace baldosa a baldosa, con lo cual no es necesaria una gran obra para su colocación. Pueden inclusive colocarse sobre un suelo existente, con lo cual su colocación es también rápida.
Los suelos porcelánicos tienen como ventaja que son muy resistentes. Los de mármol también lo son.
Ambos tienen un coste elevado, pero el mármol lo es aún más.
Además, el mármol necesita limpiezas especiales, lo cual hace que su mantenimiento sea costoso, ya que se manchan con mucha facilidad.
¿En qué casos es buena idea colocar pavimento de este tipo?
Pues primero, que te gusten, eso ya lo hemos aclarado desde el principio. A partir de ahí, si cuentas con un presupuesto holgado y recursos económicos suficientes, podrás elegir un suelo de mármol, por ejemplo.
Si tienes un presupuesto más modesto, podrás optar por un pavimento menos costoso y de más fácil mantenimiento como el porcelánico. Además, el suelo porcelánico tiene la ventaja de contar con diseños que imitan de forma muy lograda la madera el parquet e inclusive, el mármol.
Estos suelos son ideales si prefieres un suelo frío y resistente. En sitios muy cálidos funcionan muy bien.
Si tienes mascotas o alguna vez has pensado en tenerlas, este es un tipo de suelo ideal.
Para los que hacen fiestas e invitan amigos a casa, también es fantástico, porque se caen platos y botellas y no hay quien pueda con este tipo de suelos.
Son suelos que resisten muy bien la humedad, así que colocarlos en baño y cocinas es muy buena idea.
2) Suelos laminados o de madera
Este es un tipo de suelo cálido y de aspecto elegante.
Los suelos laminados están fabricados por varias capas de distintos materiales, a la que se le pone además una capa de refuerzo resistente a la humedad.
Los suelos de madera son eso, suelos de madera natural. Se pueden colocar encolados al suelo existente, con lo cual la colocación es engorrosa, pero se evitan ruidos y posibles humedades. O puede colocarse encima del suelo en forma de tarima flotante.
La madera natural requiere de mantenimiento profesional. Periódicamente debe acuchillarse para que tenga un aspecto bonito y cuidado. Es algo que deberás tomar en cuenta si no quieres hacer este tipo de gastos a futuro.
El suelo laminado tiene la ventaja de tener prestaciones y aspecto muy parecido al parquet, pero sin necesitar un mantenimiento especial hecho por profesionales.
Los suelos de madera o laminado, en general, no funcionan bien en ambientes húmedos. Así que mejor descartar su colocación en baños o en lugares con mucha humedad ambiental.
Si te encanta este tipo de suelo y lo quieres colocar en zonas donde hay humedad, puedes optar por un laminado que necesita un sellado especial para su colocación.
Tampoco es un pavimento apropiado si no eres una persona muy cuidadosa que da mucha importancia al aspecto del suelo de su casa.
Son fantásticos para quienes disfrutan de ir descalzos por casa. Eso sí, debes tener en cuenta que para que su instalación sea perfecta debes tener un suelo muy bien nivelado.
Las mascotas disfrutan mucho del parquet y similares😊 Así que si tienes peludos en casa o piensas tenerlos, opta por un suelo cerámico o laminado, estarás menos nervioso.
3) Suelos vinílicos
Son parecidos a los suelos laminados, aunque con algunas diferencias. También están formados por una serie de capas prensadas una sobre otras.
Los suelos vinílicos de alta calidad son más resistentes a arañazos y golpes, y su revestimiento los hace aptos en ambientes húmedos.
Su uso se recomienda por ejemplo es espacios comerciales, donde va a haber más tránsito de personas que en una casa. Si tienes familia alegre con amigos y numerosa, también valen.
Sin embargo, en cuanto a sensación de calidez y confort, los suelos laminados ganan por goleada.
Existe una versión ecológica del suelo vinílico: los suelos de linóleo. Este tipo de pavimento está hecho de aceite de linaza y materiales biodegradables prensados.
Si tienes mucha conciencia ecológica, este tipo de suelo encajaría perfecto para ti, aunque hemos de advertirte de que se trata de un material menos resistente que el vinílico.
Como puedes ver, existen muchas posibilidades disponibles para decidir qué suelo poner en casa. En este post te hemos hecho un resumen.
Si ya has decidido cambiar el suelo, ponte en contacto con nosotros y te asesoraremos sobre qué suelo poner en casa.
Pasa un feliz dia.
Alborada Plus Proyectos



